Trastorno  obsesivo compulsivo (T.O.C.)


El trastorno obsesivo-compulsivo está caracterizado por la presencia de obsesiones (pensamientos) y/o compulsiones (conductas) recurrentes, que pueden llegar a ser lo suficientemente graves como para interferir de forma significativa en el funcionamiento diario del individuo.

La prevalencia del TOC en la población general se estima alrededor del 2,5 %. Suele iniciarse a edad temprana, en la adolescencia o al principio de la edad adulta; también puede hacerlo en la infancia. La edad media de inicio es alrededor de los 20 años (varones 19 y mujeres 22 años). La mayoría de las veces la aparición del trastorno es de carácter gradual e insidioso, aunque se han descrito casos de inicio agudo. Lo más frecuente es que siga un curso crónico con fluctuaciones (exacerbaciones en relación probable con situaciones estresantes) pero puede ser continuo.

Se acepta que tiene una etiología multifactorial interviniendo varios factores: Biológicos (neuro-anatomo-funcionales y genéticos), psicosociales y educacionales (educación rígida con gran disciplina y ambientes con alta carga religioso-moral).

El TOC presenta abundante comorbilidad psiquiátrica. Las dos terceras partes sufrirán un episodio depresivo mayor a lo largo de su vida. Otras patologías de frecuente asociación son los trastornos de angustia, fobias, trastornos inducidos por alcohol y de la conducta alimentaria.

¿Qué es una obsesión?

Las obsesiones se definen como pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que el individuo considera intrusos e inapropiados. Es decir, se experimentan como algo ajeno, fuera de su control y no encajan con el tipo de pensamiento que él esperaría tener (ego-distónicas), por lo que provocan una ansiedad o malestar significativos.

La persona intenta con frecuencia ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos e imágenes (lucha contra ellos) o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos (compulsiones).

No constituyen preocupaciones excesivas por problemas de la vida real, es más, rara vez se relacionan con hechos de la vida real. El individuo reconoce que son producto de su mente (propios) y que no vienen impuestos desde fuera.

¿Qué es una compulsión?

Las compulsiones se definen como comportamientos (por ejemplo lavado de manos, poner orden objetos, comprobaciones) o actos mentales (rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo. Su propósito es prevenir o aliviar la ansiedad o el malestar del paciente pero no proporcionan placer o gratificación.

Tanto las obsesiones como las compulsiones resultan excesivas e irracionales (reconocen que no tienen sentido, pero no pueden evitarlas).

La persona que sufre obsesiones y compulsiones suele sentir un gran deseo de resistirse a ellas pero hacerlo provoca gran ansiedad.

¿Predisponen los rasgos anancásticos (obsesivos) de la personalidad a padecer un TOC?

No son necesarios ni suficientes para desarrollar un TOC. La mayoría de los pacientes no presentan una personalidad premórbida. Sólo de un 15 a un 35 % presentan rasgos obsesivos de personalidad (preocupación por orden, perfeccionismo y control).

¿Cómo se realizará el diagnóstico de un TOC?

El diagnóstico del TOC precisa una correcta historia clínica y exploración psicopatológica. Con frecuencia los pacientes suelen mantener en secreto la clínica psiquiátrica. Por ello, la anamnesis debe incluir aspectos como hábitos de aseo personal, preocupación excesiva y permanente por algún tema, sobre el orden y la simetría, exceso de tiempo invertido en hábitos cotidianos, etc., para desenmascarar el cuadro.

El diagnóstico requiere la presencia de obsesiones y/o compulsiones (características descritas anteriormente) que interfieran de manera significativa en la vida del individuo (relaciones sociales, laborales y familiares). Porque los pacientes consumen gran parte de su tiempo ocupados en sus obsesiones y rituales.

Estos pacientes tienen conciencia de enfermedad. Si durante la mayor parte del tiempo del episodio actual no reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas e irracionales se diagnosticará de TOC con poca conciencia de enfermedad.

Las manifestaciones de obsesiones y compulsiones son muy variadas. Hay cuatro patrones sintomáticos principales pero pueden solaparse:

¿Con qué entidades es necesario hacer el diagnóstico diferencial de TOC?

¿Cuál será el manejo en Atención Primaria  del TOC?

Dada la gravedad del trastorno, el diagnóstico o la sospecha de un TOC obliga al médico de Atención Primaria a remitir directamente al paciente al psiquiatra que se encargará de su manejo, para aplicar el tratamiento farmacológico y psicoterapeútico adecuado.

Por tanto, el papel del médico de Atención Primaria se reducirá a identificar la patología obsesiva e informar al paciente y a la familia de la necesidad de recurrir a profesionales de la salud mental. 

El tratamiento del TOC será:

BIBLIOGRAFÍA:

1. - Kaplan HI, Sadock BJ. Trastorno obsesivo compulsivo. En: Kaplan HI, Sadock BJ. Sinopsis de psiquiatría. Ciencias de la conducta psiquiátrica clínica. (8ª ed.) Ed. médica Panamericana Williams & Wilkins, Madrid, 1999: 690-698.

2. - American Psychiatric Association: (APA) Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. DSM IV (4ª ed.) Ed. Masson, Barcelona, 1995: 428-434.

3. - Kaplan HI, Sadock BJ. Manual de psiquiatría de urgencias. (1ª ed.) Ed. médica Panamericana Williams & Wilkins, Buenos Aires, 1996: 307-309.

4. - Vallejo J. Trastornos obsesivos. En: Vallejo J. Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. (3ª ed) Ed. Masson-Salvat, 1991: 387-403.

5. - Salgado Serrano P, Bataller Alberola R, Vallejo Ruiloba J. En: Vázquez-Barquero JL. Psiquiatría en Atención Primaria. Ed. Grupo Aula Médica S.A., 1998: 259-270

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