Juan de Dios Molina Martín
Médico Psiquiatra
nº Colegiado Madrid 45639
Doctor en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid.
Especialista en Psiquiatría vía MIR.
Master en Psiquiatría Legal y Forense por la Universidad Complutense.
Especialista Universitario en Gestión Clínica por la Universidad de Deusto.
Master en Práctica Psiquiátrica, por la Universidad Complutense de Madrid.
Especialista Universitario en Psicoterapia Psicoanalítica por la Universidad Pontificia de Madrid.
En nuestro país ha sido demasiado frecuente que las personas que acudían a la consulta llevasen muchos meses o incluso años con una problemática que se hubiera podido resolver más fácilmente con una intervención precoz. Las razones han sido sobre todo culturales y de falta de información (“cómo voy a necesitar yo un psiquiatra” “eso no es para mí” “eso es para los locos”). En estos casos, muchas veces el trastorno se encuentra generalizado y forma parte ya de los hábitos de la persona. Afortunadamente, en los últimos años se está produciendo un cambio importante. Por un lado, nuestro mayor desarrollo cultural y por otro, los éxitos de las últimas décadas en el desarrollo de tratamientos eficaces contra el trastorno de angustia, los cuadros depresivos, el trastorno bipolar, las adicciones, los trastornos de alimentación o la esquizofrenia hacen percibir al psiquiatra como lo que es, un médico especialista en el funcionamiento del sistema nervioso central (en el comportamiento, el pensamiento, las emociones etc.). Actualmente se observa que, bien por ellas mismas, bien por consejo de sus allegados, muchas personas acuden cuando el trastorno se está instaurando todavía, lo cual facilita enormemente la intervención.
Además, se reciben cada vez más consultas relacionadas con la calidad de vida, problemáticas que afectan al funcionamiento del individuo y que aunque no lleguen a ser incapacitantes la persona quiere mejorar: hablar en público, resolver dificultades con compañeros de trabajo, mejorar su motivación o rendimiento en algunas áreas... o situaciones de la vida que pueden requerir atención: duelos, incapacidades relacionadas con otros problemas médicos como el dolor crónico, el cáncer o las limitaciones funcionales.
Las personas que viven la primera consulta como una difícil decisión, deben tener en cuenta que acuden a un profesional que ofrece unos servicios. Deben acudir con una actitud crítica. Al igual que con cualquier otro profesional, debemos exigir profesionalidad y una explicación del tratamiento que se nos propone. En la primera consulta, el profesional debe realizar una evaluación general y devolver al paciente una primera impresión sobre las causas del inicio y mantenimiento de la problemática y una propuesta de intervención razonada para resolverla. Si estamos de acuerdo con ella, continuaremos la intervención y si no es así, podemos perfectamente declinar el tratamiento.
En qué consiste un tratamiento
El psiquiatra es un médico especialista cuya función es la de diagnosticar y tratar los trastornos psíquicos. Sabemos que absolutamente todos los trastornos pueden tener una causa médica (por ejemplo una crisis de angustia puede ser el primer síntoma de un hipertiroidismo; o una depresión puede ser parte de una enfermedad neurológica o un efecto secundario de fármacos tan habituales como los antiinflamatorios). Este es el motivo por el cual el psiquiatra es el profesional que evalúa en un primer momento, llega a un diagnóstico y plantea un tratamiento individualizado pudiendo incorporar a otros profesionales: otros especialistas médicos, enfermería, psicología, trabajo social, terapia ocupacional, logopedia, etc. En este sentido trabaja con un modelo biopsicosocial.
Hay ocasiones en los que un trastorno puede tener únicamente una etiología (causa) biológica o únicamente psíquica (una reacción ante el estrés…), en cuyo caso puede ser suficiente el trabajo de uno de los dos profesionales. Sin embargo, el tratamiento ideal para la mayoría de trastornos siempre es el combinado, trabajando evaluando y abordando conjuntamente los aspectos biológicos, psicológicos y sociofamiliares.
Si tuviéramos que definir sus funciones desde un punto de vista restrictivo podríamos decir que el psicólogo no actúa sobre los aspectos orgánicos del trastorno ni indica la medicación. Su actividad se centra en la adquisición de habilidades, es decir en el aprendizaje de estrategias que la persona pueda emplear en las situaciones problema.
Una buena comunicación y trabajo conjunto entre ambos profesionales mejora considerablemente la evolución de la intervención.
En qué consiste un tratamiento
Aunque a la persona se le empieza a indicar medidas que puede tomar desde la primera consulta, una intervención se puede dividir en tres fases:
Evaluación
Se realiza un estudio médico para descartar causas orgánicas del trastorno. Se realiza una exploración psicopatológica de signos y síntomas. Se realiza un análisis funcional repasando las áreas del día a día de la persona (laboral, familiar, ocio, pareja). Se evalúan los precipitantes y los factores de mantenimiento de los síntomas: biológicos, psicológicos y sociales. Se establece hasta qué punto la intensidad de los síntomas interfiere en las actividades y se plantea un tratamiento individualizado en el que se pueden incorporar intervenciones médicas, farmacológicas, psicoterapéuticas, pcicoeducativas y/o psicosociales
Intervención
El profesional monitorizará con el paciente la mejoría de los síntomas, la tolerancia a la medicación y la adquisición de nuevas habilidades para afrontar las dificultades en tres aspectos: cognitivo, conductual y emocional (o fisiológico).
Por otro lado, se le darán al paciente indicaciones o tareas que puede realizar todos los días en su vida diaria, para que los cambios sean efectivos y desde el principio del tratamiento.
Es fundamental entrenar a la persona para que conozca perfectamente los mecanismos que están manteniendo el problema y que sea ella misma la que, cada vez más, vaya gestionando el tratamiento en la vida diaria, dependiendo cada vez menos del terapeuta.
Seguimiento
Se realizarán algunas revisiones cada uno o dos meses para asegurar la evolución y mantenimiento en el tiempo del éxito de la intervención.
Aunque cada caso requiere una evaluación y planificación individualizada de la intervención, una intervención en casos donde predomina la ansiedad puede durar entre 2 y 7 meses (de 6 a 16 consultas). En los casos en donde predomina el estado de ánimo la duración suele oscilar entre 4 y 12 meses (8 a 24 consultas). Por otro lado, existen otros trastornos crónicos como el trastorno bipolar o la esquizofrenia que requieren una supervisión del tratamiento más continuado, como ocurre en otras enfermedades (por ejemplo la administración de insulina en los diabéticos)
Insistimos en que estos son datos orientativos, ya que cada caso debe ser evaluado de forma individualizada.
En cuanto a la frecuencia de las consultas, se suele recomendar que las primeras dos o tres consultas tengan una periodicidad semanal o quincenal, pasando posteriormente a ser quincenal o mensual (cuando la persona ya sabe aplicar por sí misma muchas medidas en su vida diaria).
Área Clínica
Psicodiagnóstico
Psicoterapia
Farmacoterapia
ADULTOS:
Evaluación y Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad (trastornos obsesivo compulsivos, ansiedad generalizada, crisis de angustia, agorafobia, fobia social…)
Evaluación y tratamiento de Trastornos del Estado de Ánimo (depresión, distimia, trastornos adaptativos, trastorno bipolar…)Evaluación y tratamiento de Trastornos de Alimentación (anorexia, bulimia…)
Evaluación y tratamiento de los Trastornos Psicóticos (Esquizofrenia…)
Evaluación y Tratamiento de Alteraciones de la Personalidad (esquizotípico, dependiente…)
Terapia de Pareja (calidad de la relación de pareja, situaciones de crisis, procesos de separación,…)
Procesos de Estrés
Conductas Adictivas
Evaluación y tratamiento de Trastornos Sexuales: eyaculación precoz, impotencia, frigidez…
Evaluación y tratamiento de Trastornos Psicosomáticos: cefaleas, úlceras digestivas, astenia, fibromialgia.
ANCIANOS, ADOLESCENTES Y NIÑOS
Evaluación y tratamiento de Trastornos específicos del anciano: deterioro cognitivo y demencia, síndrome confusional, depresión…
Evaluación y tratamiento de Trastornos específicos del adolescente: trastornos del aprendizaje, inadaptación, anorexia y bulimia, alteraciones de comportamiento, adicciones
Evaluación y tratamiento de Trastornos específicos del niño: hiperactividad y déficit de atención, enuresis, miedos, conducta desafiante, retraso escolar…
La psiquiatría legal y forense en otros países es una subespecialidad de los psiquiatras. En nuestro país la vía que acredita la capacitación es este área es la formación teórico práctica que se imparte en las Universidades a través de un Master. En este, sentido nosotros recomendamos que en la elección de un perito psiquiatra se sea crítico y se valore su formación y su experiencia en los aspectos legales de la psiquiatría.
¿QUÉ APORTA LA PSIQUIATRÍA LEGAL A LAS DISTINTAS ÁREAS DEL DERECHO?
DERECHO CIVIL.
Derecho de familia: patria potestad, atribución de guarda y custodia, adopciones, causas de divorcio. VIOLENCIA DE GENERO.
Tutela e incapacitación de adultos: se evalúa la capacidad de un individuo para tomar decisiones responsables acerca de sí mismo y de sus pertenencias.
Baremación de secuelas psíquico-orgánicas: tras accidentes de tráfico, traumatismos craneoencefálicos, síndromes que afectan al sistema nervioso central, exploración del deterioro y análisis neuropsicológico. (utilización del baremo de tráfico - ley 30/95- y tablas A.M.A.
DERECHO LABORAL
Valoración de secuelas psíquicas de accidentes de trabajo. Incapacitaciones laborales. Neurosis de Renta.
ACOSO LABORAL EN EL TRABAJO (MOBBING)
DERECHO PENAL
Su aplicación gira en torno al delincuente, el origen del delito y la consecuente imputabilidad. Evaluamos el estado mental del sujeto y ponemos en relación la enfermedad mental con el delito. Haciendo especial hincapié en si sabe lo que hace y si quiere hacerlo. Respondemos en la mayoría de los casos a preguntas como: ¿eran plenas sus capacidades de querer, entender y obrar?.
Evaluación de la víctima, su estado y sus posibles secuelas. Valoramos el estado anterior, sus circunstancias particulares y su evolución.
¿QUÉ INFORMACIÓN CONTIENEN NUESTROS PERITAJES PSIQUIÁTRICOS?
Datos de filiación.
Datos del Perito.
Actividades, técnicas y documentación utilizadas para la realización del informe.
Resultados.
Diagnóstico según el Manual DSM IV y CIE-10.
Consideraciones forenses.
Conclusiones. Dando respuesta a la petición de la parte solicitante .Aplicamos técnicas y métodos de evaluación elegidos por su validez y fiabilidad así como por su vigencia y capacidad explicativa de las categorías y términos utilizados en los informes.